
Quien soy
Elena Werner
Exhausta, me recosté en el suelo del jardín entre las matas de capuchinas de color carmesí, y otras de flores anaranjadas y amarillas. Cerré los ojos y respiré hondo. El perfume era en aquel instante, después de la lluvia, una mezcla exacta de almizcle con la dulzura de la miel y mis especias preferidas: azafrán, clavo, nuez moscada.
Unos años más tarde, Leah acercaría su mano a mi boca, y me haría morder una de las flores, para deleitarme y seducirme con el sabor picante de sus hojas y sus pétalos.